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REESTRUCTURACIÓN EMPRESARIAL

Guía del Plan de Reestructuración para empresarios

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Ante momentos de incertidumbre empresarial, las compañías deben plantearse si el modelo de negocio desarrollado es el adecuado para las nuevas circunstancias y, en su caso, tomar decisiones estratégicas encaminadas a mejorar y adaptarse al entorno. 

Conocer los aspectos fundamentales de una reestructuración es clave para enfrentarse al cambio de estrategia con garantías que permitan la continuidad y adaptación de la empresa. 

Aquí, te explicamos todo lo que necesitas saber para afrontar un proceso de reestructuración empresarial.

¿Qué es la reestructuración empresarial?

La reestructuración es el proceso de cambio, modificación y mejora al que se someten las empresas, con el objetivo de adaptarse a nuevas situaciones o estrategias.

Generalmente se tiende a asociar la reestructuración con las dificultades financieras u operativas que atraviesa una empresa.  Sin embargo, ésta no necesariamente es el resultado de situaciones “críticas” en la empresa.  

La reestructuración no es solo refinanciación, es un concepto mucho más amplio que abarca distintos ámbitos de la compañía como la estrategia, las operaciones y por supuesto las finanzas.  Se le denomina reestructuración financiera de la compañía, cuando se refiere exclusivamente a los aspectos de esta naturaleza.

El tipo de reestructuración y su alcance, vendrá determinado por distintos factores como, por ejemplo, la necesidad del flujo de caja, la sinergia inversa, el momento de vida de la empresa, un cambio de estrategia, etc.

En todos casos y con independencia de su alcance las reestructuraciones tienen por objeto modificar las condiciones preexistentes para mejorar el futuro de la compañía.  

Para llevar a cabo este proceso, será necesario elaborar un plan de reestructuración que detalle el proceso de implementación, las medidas a adoptar, los resultados esperados, y que sea coherente con los objetivos planteados. 

La reestructuración es el proceso de cambio, modificación y mejora al que se someten las empresas, con el objetivo de adaptarse a nuevas situaciones o estrategias.

Generalmente se tiende a asociar la reestructuración con las dificultades financieras u operativas que atraviesa una empresa.  Sin embargo, ésta no necesariamente es el resultado de situaciones “críticas” en la empresa.  

La reestructuración no es solo refinanciación, es un concepto mucho más amplio que abarca distintos ámbitos de la compañía como la estrategia, las operaciones y por supuesto las finanzas.  Se le denomina reestructuración financiera de la compañía, cuando se refiere exclusivamente a los aspectos de esta naturaleza.

El tipo de reestructuración y su alcance, vendrá determinado por distintos factores como, por ejemplo, la necesidad del flujo de caja, la sinergia inversa, el momento de vida de la empresa, un cambio de estrategia, etc.

En todos casos y con independencia de su alcance las reestructuraciones tienen por objeto modificar las condiciones preexistentes para mejorar el futuro de la compañía.  

Para llevar a cabo este proceso, será necesario elaborar un plan de reestructuración que detalle el proceso de implementación, las medidas a adoptar, los resultados esperados, y que sea coherente con los objetivos planteados. 

¿Cuándo es necesaria una Reestructuración empresarial? ​

Son varias las situaciones que pueden obligar a las empresas a iniciar un proceso de reestructuración dependiendo del ciclo de vida en el que se encuentren.

El ciclo de vida de una empresa influye directamente en el desarrollo del modelo de negocio pretendido y determinará el alcance del plan de reestructuración y las medidas que se deban implementar.

Ciclo de vida de una empresa
Ciclo de vida empresarial
etapa 1

Empresa en crecimiento o desempeño

Las empresas que se encuentran en una fase de crecimiento, necesitan ser muy ágiles en la toma de decisiones y deben “pivotar” constantemente su modelo de negocio para ejecutar su estrategia de expansión. 

Los planes de reestructuración en esta fase del ciclo de vida, deben encaminarse a fomentar el crecimiento de manera organizada y controlada, así como centrarse en mejorar los procesos a la vez que se controlan los costes, y desechar aquellas líneas de producto o servicio que no tienen el retorno esperado.

El objetivo principal en esta fase es virar rápidamente el rumbo de la compañía buscando el crecimiento.

etapa 2

Empresa en madurez o declive

Superada la fase de crecimiento, la compañía se encuentra en la conocida como etapa de madurez o declive, en donde, será clave que la estrategia empresarial se enfoque en la reorganización o turnaround. 

En este periodo del ciclo de vida, las decisiones a ejecutar deben centrarse en reorganizar el plan estratégico para introducir mejoras operativas y reducción de costes, que permitan el incremento de los beneficios.

El objetivo principal en esta fase es mejorar la rentabilidad de la empresa.

etapa 3

Empresa en crisis

Cuando la vida de una empresa ha alcanzado su punto álgido, ésta puede mantenerse y continuar su crecimiento o caer en declive hasta encontrarse en una situación de crisis. 

En la fase de crisis, las empresas deben adoptar estrategias de reestructuración financiera y/o operativa, orientadas a mejorar los flujos de efectivo.

En estos supuestos, la empresa puede acogerse al marco legal de los Planes de Reestructuración, cuyo objetivo es prevenir una posible insolvencia mediante la implementación de cambios en su modelo de negocio, estructura de relaciones con acreedores y balance para garantizar su supervivencia evitando el concurso de acreedores.

Su foco debe estar puesto en la estabilización del negocio y generación de caja.

etapa 4

Empresa en insolvencia o quiebra

Si tras un periodo de crisis, la empresa no consigue “remontar”, es muy probable que entre en el momento más trágico de su vida, la insolvencia o quiebra, que se da, cuando la empresa ya no cuenta con liquidez suficiente para atender sus obligaciones. 

En esta fase, la continuidad de la compañía está en riesgo y las medidas que se adopten determinarán que la empresa continúe su actividad o que acabe en liquidación por cierre. 

En este momento, la empresa debe tomar las decisiones de una manera rápida y ágil para evitar dilatar y agravar la situación, y establecer una estrategia de recuperación a través del concurso de acreedores, para lograr un convenio con un plan de pagos, pues, de lo contrario, en el peor de los casos, habrá que liquidar de manera ordenada la empresa en el propio concurso de acreedores. 

Nuestros servicios

Diagnóstico

Análisis económico y financiero

Diseño

Propuesta de Plan de Reestructuración

Negociación

Lideramos las negociaciones con los acreedores

Formalización

Documentamos el contenido del Plan

Homologación

Intervención ante los tribunales para homologar el Plan de Reestructuración

¿Qué tipos de reestructuraciones existen?

Existen varios tipos de reestructuración que pueden agruparse en dos grandes bloques:

    • reestructuración operativa 
    • reestructuración financiera.

¿Qué es la reestructuración operativa?

Este tipo de reestructuraciones se centran en realizar lo que comúnmente se conoce como turnaround, es decir, en introducir medidas y modificaciones del modelo de negocio y de la estrategia establecida que permitan “reflotar” una situación que puede acabar afectando negativamente a la empresa. 

Esta reorganización suele implementarse en empresas en madurez o declive que necesitan actualizar sus estrategias para continuar mejorando.  

La reestructuración operativa, es aquella enfocada principalmente a mejorar los resultados de la compañía mediante la revisión de su modelo de negocio, poniendo especial foco en la estructura de costes. En este proceso son varias las etapas o fases para su implementación.

  1. Diseño de Estrategia
  2. Rediseño operativo. 
  3. Capital circulante
  4. Empleo 
  5. Tesorería

Al tratarse de una reorganización dirigida a reducir los gastos y mejorar la competitividad de la empresa, el plan de acción se suele desarrollar como sigue:

1. Diseño de la Estrategia. ¿Qué es un diseño de estrategias?

El primer paso que se lleva a cabo es un análisis de la situación estratégica de la empresa mediante métodos estandarizados de consultoría de gestión (Cuadrante BCG, 5 Fuerzas, DAFO y CAME). 

Con base a este análisis de la compañía se diseña una nueva estrategia competitiva que permita volver a la senda de los beneficios.

2. Rediseño operativo. ¿Qué es el rediseño?

Antes de iniciar la reestructuración empresarial, debemos analizar la operativa de la empresa para encontrar fortalezas y debilidades.

Este análisis permite examinar la productividad y rendimiento de la empresa, con el propósito de conocer qué recorrido de mejora existe.

Este análisis implica realizar el mapeo de procesos, para poder redefinir las operaciones conforme a la nueva estrategia diseñada.

3. Capital circulante. ¿Qué es el capital circulante?

El capital circulante o working capital, en términos generales, puede ser entendido como el conjunto de liquidez o dinero que tienen las empresas para disponer de él.

La liquidez de la empresa es un aspecto fundamental en la actividad social de cualquier empresa y uno de los principales focos de atención en la gestión de la compañía.

El plan de reestructuración deberá contener medidas concretas para mejorar el capital circulante con el propósito de incrementar los flujos libres de caja.

4. Regularización de empleo. ¿Qué significa reestructurar los contratos de trabajo?

Para la implantación del modelo de negocio redefinido en la estrategia y complementado con la reformulación de las operaciones, se deberá analizar cuáles serán los recursos humanos necesarios para su ejecución.

En muchas de las ocasiones supondrá llevar a cabo un redimensionamiento de la plantilla o una readaptación de perfiles que sean capaces de gestionar, ejecutar y liderar el nuevo modelo de negocio.

Este redimensionamiento implica la tramitación de medidas de regulación de empleo como EREs, traslados de centros de trabajo, o modificaciones de las condiciones de trabajo. 

5. Gestión de la tesorería. ¿Cómo hacer una buena gestión de tesorería?

The cash is the king; en estos procesos de reestructuración se incrementan los controles sobre la gestión de la tesorería para asegurar la solvencia suficiente para migrar el modelo de negocio. 

Por ello, será necesario gestionar la tesorería de manera eficiente, estableciendo una previsión de flujos de caja y proyecciones de gastos. 

No siempre será necesario adoptar todas las medidas anteriormente mencionadas, sino que para algunas empresas será suficiente con acometer una o dos medidas en las áreas más “críticas”.  

Por el contrario, algunas empresas necesitarán más que medidas operativas para alcanzar los objetivos del nuevo plan de negocio y, tendrán que simultanear estas estrategias con medidas de reestructuración financiera. 

¿Qué es la reestructuración financiera?

La reestructuración financiera es una herramienta de gestión empresarial que tiene por objeto reconfigurar la estructura financiera de la empresa para atender sus compromisos económicos y viabilizar su modelo de negocio. 

Este tipo de reestructuración es necesaria, comúnmente, en empresas que se encuentran en crisis, es decir, en compañías que mantienen una elevada deuda a corto y medio plazo que no pueden satisfacer porque su liquidez es insuficiente. 

El método de reestructuración en este caso, pasa por desarrollar un plan de estabilización que permita adaptar el endeudamiento a la capacidad de flujo de caja de la empresa. 

Para conseguir la estabilización de la compañía, es de vital importancia seguir un proceso de reestructuración de la financiación en donde: 

  1. Realizar un análisis financiero que permita obtener un diagnóstico previo sobre la situación de crisis de la compañía. 
  2. Elaborar proyecciones financieras en donde la empresa pueda conseguir flujos de caja libre que le permitan repagar la deuda. 

Partiendo de la información anterior, la compañía puede desarrollar un plan de estabilización con el objetivo de obtener liquidez, adoptando medidas operativas (regulación de empleo), enajenando activos no sustanciales para las empresas o negociando la dación en pago de aquella deuda garantizada. 

Con este fin, la reestructuración de la deuda se puede realizar adoptando medidas orientadas a:

  1. Convertir la deuda en capital de la propia empresa o en instrumentos convertibles en capital. De esta manera los acreedores operativos o financieros pasarán a convertirse en socios.
  2. Convertir la deuda en préstamos participativos, de manera que la cuota a devolver sea variable en función de los beneficios obtenidos y permita la mejora de la solvencia patrimonial.
  3. Prestamizar pasivo circulante. Cuando resulta imposible hacer frente a las líneas de crédito comercial a corto plazo, una de las soluciones pasa por aplazar su pago mediante la transformación en préstamos o deuda a largo plazo, con periodo incluso de carencia, que permita a la empresa estabilizar los flujos de caja, para comenzar más adelante la amortización de la deuda.
  4. Prolongar endeudamiento, renegociando las condiciones de la deuda y aplazando el vencimiento de las cuotas.
  5. Realización de desinversiones. Mediante la venta o cesión de activos no estratégicos para la minoración del pasivo.

 

¿Cómo se realiza la reestructuración de una empresa? ​

Para iniciar un proceso de reorganización y reestructurar una empresa de forma exitosa es necesario establecer una “hoja de ruta”, clara, alcanzable y coherente con las necesidades de la empresa y el nuevo plan o modelo de negocio.

Análisis operativo y financiero. ¿Qué se puede detectar con el análisis?

En primer lugar, es necesario realizar un análisis riguroso de carácter operativo y financiero para conocer los ámbitos más urgentes de actuación dentro de la empresa y, de esta manera, elaborar un diagnóstico de fortalezas y debilidades.

Plan Estratégico. ¿Qué es un plan estratégico?

El plan estratégico es una herramienta de gestión que permite establecer qué hacer a través de un plan de acción de medidas a desarrollar.

El anterior diagnóstico será el punto de partida para elaborar la estrategia que llevará a la empresa a reposicionarse en el mercado.

Plan de acción: ¿Qué es y cómo se elabora un plan de acción?

Para que la reestructuración se pueda realizar con éxito, la estrategia de reestructuración debe contener un plan de acción con los siguientes extremos: 

  • Plazos. ¿Cuánto tiempo lleva el plan de acción? 

Es clave establecer plazos de ejecución y medición que nos permitan conocer si estamos siguiendo el plan de acción y valorar si es necesario redefinir la estrategia o las medidas adoptadas. 

  • Comunicación.

La comunicación del plan de reestructuración será clave para que todas las partes interesadas (socios, gestores, personal y acreedores) conozcan su alcance y la intención de la empresa de redefinir su modelo de negocio.

  • Personas

El personal de la empresa, entendido como un recurso de la empresa, debe ser un área en la que se adopten medidas, orientadas a redefinir funciones y redimensionar los recursos a la necesidad operativa real de la empresa. 

  • Activos.

Deshacerse de los activos ociosos y rentabilizar aquellos con los que la empresa ya cuenta permitirá una adaptación más eficiente y eficaz a la nueva estrategia. 

  • Procesos.

En ocasiones, es necesario modificar la dinámica habitual de los procesos y adaptarlos de manera más eficiente a la operatividad de la empresa, introduciendo mejoras o eliminando aquello que no permite el mejor rendimiento empresarial. 

  • Flujos de tesorería.

Los ajustes que se producen con el plan de reestructuración, inciden directamente en el flujo de tesorería de la empresa, el cual, debe acompasarse a los hitos establecidos en el plan. 

  • Proyecciones. (Plan de Pagos).

Es necesario tener visibilidad y proyección a futuro para abordar una reestructuración, es decir, ¿Dónde queremos llegar y cómo? 

Con las previsiones de pagos que la empresa tendrá que realizar, se pueden adoptar con anterioridad medidas orientadas a asegurar la liquidez necesaria o, en su caso, a renegociar determinadas condiciones de pagos ya pactadas.

La renegociación de la reestucturación financiera

La renegociación es el proceso a través del cual la empresa gestiona negociaciones con sus partes interesadas (proveedores, clientes, trabajadores, etc) para obtener mejoras y ventajas que se adapten a las nuevas circunstancias sobre las relaciones financieras preexistentes.

Esta negociación como arma de la reestructuración empresarial, es sin duda el instrumento más difícil de gestionar y el más costoso por la inmensidad de áreas y modalidades que abarca. 

Generalmente, las medidas operativas y financieras adoptadas en la reestructuración, irán acompasadas con una renegociación de materias claves para el buen fin del plan de acción establecido. 

Estas materias son tan amplias como la empresa quiera, y bien pueden ir enfocadas a distintos grupos de interés (clientes, distribuidores, proveedores, financiadores), pero la renegociación por antonomasia es aquella que se lleva a cabo con los acreedores, y especialmente los financieros.

Fases de la reestructuración financiera:

1. ELABORACIÓN DEL Proyecto de viabilidad y Plan de Pagos

Para comenzar una negociación de una reestructuración financiera, se deberán haber hecho previamente los deberes. La empresa deberá haber llevado a cabo un Plan de Viabilidad junto con una propuesta básica del Plan de Pagos. 

En estos documentos los ejecutivos de la empresa deberán exponer cuál es la estrategia que han desarrollado para reposicionar la compañía en el mercado y cómo piensan obtener la liquidez necesaria para afrontar los pagos operativos y el repago de la deuda. 

Con toda esta información se deberá montar un dossier de financiación.

2. rueda de Contactos

Se debe comenzar una rueda de contacto con todos los acreedores que componen el pool financiero de la compañía, para la presentación del Plan de Reestructuración.

3. firma de un nda. ¿Qué es un NDA (Non-disclosure agreements)?

Como este Plan de Reestructuración contiene información confidencial y estratégica de la compañía se suele firmar al inicio de las conversaciones un acuerdo de confidencialidad y no divulgación.

4. revisión legal y financiera.
¿Qué es un Data Room?

Los acreedores de la compañía, querrán analizar y contrastar la propuesta del Plan de Reestructuración con los datos reales, por lo que solicitarán el acceso a la información jurídica y financiera, para su contraste. A tal efecto se habilitará una sala de información de acceso restringido, que gracias a la tecnología se realiza hoy en día de forma virtual, mediante acceso en la nube.

5. firma de un stand-still.
¿Qué es un Stand-Still?

Llegados a este punto, y acreditada la buena fe de las partes, se suele suscribir un acuerdo de no lesividad temporal, que tiene por objeto evitar las acciones de reclamación y resoluciones de contrato, mientras se negocian los términos de la reestructuración.

6. principio de acuerdo.
¿Qué se negocia en un Term Sheet?

Analizada la documentación, las partes plasman un principio de acuerdo en el que establecen sus términos esenciales, que deben regir el futuro contrato de refinanciación. 

Contenido del Plan de Reestructuración

Si todo el proceso de negociación concluye en éxito acabaremos redactando el Plan de Reestructuración. Cada proceso de negociación es totalmente diferente pero los ejes del Plan siempre se vertebran en torno a una serie de aspectos que son fundamentales para el éxito del proceso:

1. Plan de Viabilidad. ¿Qué es y en qué consiste un plan de viabilidad?

Los acreedores habrán pactado el modelo de negocio y las directrices de gestión de la compañía para los próximos años. En algunos casos incluye medidas de personal, cambios en el equipo directivo y perspectivas de resultados empresariales suficientes para el repago de la deuda.

2. Calendario de Pagos. ¿Cómo se hace un calendario de pagos?

Con base en las proyecciones financieras que arrojen los resultados empresariales contenidos en el plan de viabilidad, se establecerá (i) el flujo de caja operativo y (ii) el financiero destinado a repagar la deuda.

En estos calendarios se suelen establecer distintas medidas para movilizar los compromisos de pago de la deuda con el objetivo de permitir que la empresa se recupere y pueda generar flujos libres de caja para el repago a los acreedores. 

Es muy habitual establecer periodos de carencia de capital y préstamos bullet (amortización al final del plazo), para liberar los primeros meses o años del pago de la deuda.

3. Fresh Money

En algunas de las ocasiones la situación de tesorería de la compañía es tan acuciante que se solicita en este proceso nuevos desembolsos de los acreedores financieros para sostener las operaciones de la empresa para afrontar la reestructuración hasta que vuelva a la senda de la rentabilidad y la generación de caja libre para el pago de las amortizaciones.

4. Políticas de desinversiones. ¿Qué es una estrategia de desinversión?.

En el Plan de Reestructuración se define una política de desinversiones con el objetivo de obtener liquidez mediante la venta de activos improductivos o que puedan quedar desafectos a la actividad tras redefinir el nuevo modelo de negocio.

5. Garantías de Cumplimiento

Uno de los “peajes” exigidos por los acreedores, es el reforzamiento de las garantías de cumplimiento para el caso de impago. El solo hecho de refinanciar la deuda constituye una sobreexposición, ya que la prima de riesgo es mayor. La forma de cubrir y justificar esta refinanciación es el otorgamiento de mayores garantías a los acreedores.

La mayoría de ellas se plasman en garantías hipotecarias sobre inmuebles, prendas sobre activos financieros y por supuesto, en el caso de empresa con dueño, el aval solidario de los propietarios.

6. Covenants: ¿Qué son los convenants?

Los covenants son cláusulas de compromisos que adquiere el deudor en el contrato de financiación que le obligan a cumplir una serie de condiciones durante la duración del contrato con el objeto de reforzar las garantías de su cumplimiento.

Los covenants pueden ser de varios tipos, pero los más importantes son los financieros, positivos y negativos.

Los covenants financieros suelen establecer la obligación del deudor de cumplir determinados ratios financieros, para garantizar la capacidad de la empresa de repagar los préstamos. Los ratios más usados son:

  1. ratio de cobertura de la deuda sobre EBITDA, que nos indica la capacidad de la empresa para generar recursos con los que pagar la deuda.
  2. ratio de apalancamiento financiero (Deuda/Activo Total), que nos indica la posibilidad que tienen de cobrar sus créditos con todo el patrimonio de la empresa.
  3. ratio de solvencia (Activo Corriente/Pasivo Corriente) que indica la capacidad de pagar las deudas a corto plazo.

Los covenants positivos hacen referencia aquellas actuaciones que deberá llevar a cabo el equipo de gestión para conseguir los objetivos pactados, como por ejemplo sobre crecimiento de ventas, expansión, etc. En otras ocasiones son convenants de información, que tienen por objeto reportar datos periódicos a los acreedores para verificar el grado de cumplimiento pactado.

Los covenants negativos o de control hacen referencia a las limitaciones que tiene la empresa para poder endeudarse, prestar garantías, vender activos o cualquier acto de disposición estratégico sin la autorización de los acreedores. 

Pero como toda regla tiene su excepción y en los contratos de refinanciación se suelen pactar la posibilidad de solicitar dispensas de estos compromisos. Son los llamados waivers que en la mayoría de los casos se pacta como una facultad discrecional de los acreedores. 

7. líderes y Adhesiones al plan

En los procesos de negociación suele haber una entidad financiera, que lidera el pool de los acreedores, con la que se negocia el núcleo duro del contrato, y que posteriormente es extendido al resto de acreedores. 

La mayoría de ellos, en caso de salir adelante el primer acuerdo, acaban adhiriéndose al contrato de refinanciación.

El experto en reestructuraciones

¿Qué hace el experto en reestructuración?

En algunos procesos de reestructuración surge la necesidad de que participe un agente independiente que es el “experto en reestructuración”, cuya misión es mediar entre el deudor y los acreedores, proponer o mejorar el plan de reestructuración de la empresa, comprobar las mayorías necesarias y valorar la empresa en funcionamiento.

¿Cuándo es obligatorio el nombramiento de un experto en reestructuraciones?

El experto en reestructuración será nombrado cuando lo (i) solicite el deudor, (ii) un conjunto de acreedores que representen más del 50% de pasivo, (iii) el juez lo considere oportuno cuando se solicite la suspensión de las ejecuciones o la prórroga del preconcurso, o (iv) se pretende la homologación judicial del plan.

¿Quién elige al experto en reestructuraciones?

El experto es elegido por quien solicite su nombramiento, ya sea el deudor o los acreedores, y es nombrado por el juez de lo mercantil a petición de los primeros. Su retribución corre por cuenta del que solicite su intervención, salvo que se acuerde que sea sufragado según el Plan de Reestructuración. 

La aprobación del plan de reestructuración

Conforme a la actual regulación de la Ley Concursal rige el principio según el cual ¨el deudor propone, los acreedores disponen¨. 

Pero la peculiaridad de legislación estriba que será necesaria la aprobación del plan para cada de las clases de créditos a las que se pretenda aplicar. 

La ley otorga una gran libertad al deudor para la formación de las clases de créditos, que tendrá como único requisito que tengan un interés común )Eje: proveedores de materia prima, Arrendadores financieros, bancos titulares de créditos a largo plazo, etc).

El Plan de Reestructuración será aprobado por cada clase cuando voten a su favor los dos tercios de los créditos de esa clase.

La homologación del plan de reestructuración

Para que un plan de reestructuración permita la recuperación de una empresa y tenga éxito es fundamental que sea aprobado por la mayoría de los acreedores que les afecta.  Sin embargo es frecuente que algunos acreedores o clases de créditos no lo hagan.

En estos supuestos, y en otro que comentaremos, el deudor (la empresa) puede solicitar del Juez de lo Mercantil la extensión de los efectos del Plan de Reestructuración tanto al resto de los acreedores de una misma clase de créditos que sí lo han aprobado, como a otra clase de créditos cuyos titulares hayan rechazado de plano el plan de reestructuración. 

Podremos conseguir la extensión al resto de acreedores de una clase de créditos que en su conjunto aprobó el Plan cuando se cumplan los siguiente requisitos: 

  • Cuando exista por lo menos probabilidad de que la empresa acabe en un concurso de acreedores. 
  • Que hayan sido aprobadas por todas las clases de crédito.
  • Que los créditos dentro de cada clase sean tratados de forma paritaria. 
  • Que el plan haya sido comunicado a todos los acreedores. 

Pero incluso cuando el plan no haya sido aprobado por todas las clases de crédito, podrá ser homologado por el Juez de lo Mercantil cuando: 

  • El plan hubiera sido aprobado por una mayoría simple de las clases, y una de ella está formada por acreedores que puedan recibir la calificación de crédito con privilegio especial o general, o bien
  • cuando una de esas clases pueda presumir que recibiría algún tipo de pago tras la valoración del negocio como empresa en funcionamiento. 

¿Cómo podemos ayudarte?

NOGUEROL ABOGADOS es una firma especializada y líder en el asesoramiento de reestructuraciones, insolvencias y situaciones especiales. Contamos con un equipo multidisciplinar especializado, reconocido por su amplia experiencia en soluciones novedosas y estratégicas en situaciones especiales y de crisis. 

Proporcionamos un asesoramiento integral en la gestión de los problemas ante las situaciones de crisis y damos respuesta a los diferentes retos jurídicos que estas situaciones plantean a empresas , inversores y acreedores. 

Participamos asesorando a empresas en dificultades en el diagnóstico, diseño, negociación e implementación de Planes de Reestructuración. 

Equipo

Carlos Noguerol

Carlos Noguerol

Socio fundador

Ha dedicado sus últimos veinticinco años a la profesionalización de empresas, aportando a las compañías soluciones jurídicas para proteger, garantizar y reforzar las relaciones internas y externas de las familias empresarias. 

Es especialista en conflictos mercantiles, concursales y societarios, así como en procesos de reestructuración empresarial.

Selene Blanca Carrillo

Selene Blanca Carrillo

Abogada

Abogada experta en el asesoramiento a empresas en el ámbito mercantil, laboral y societario, así como en planes de compliance e igualdad.

Maxim Savchuk

Max
Savchuk

Abogado

Abogado especializado en asesoramiento empresarial, relaciones laborales y en el desarrollo de todo tipo de proyectos societarios y mercantiles.

Si quieres saber cómo te podemos ayudar o la viabilidad de tu caso, no dudes en dejar tus datos y nos pondremos en contacto contigo

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